Calidad del aire y el transporte ferroviario, parte 2

Calidad del aire y el transporte ferroviario, parte 2

Los factores clave que influyen en las concentraciones de PM en el metro incluyen la profundidad de la estación, fecha de construcción, tipo de ventilación (natural/aire acondicionado), los tipos de frenos (pastillas de freno eléctrico/convencional) y ruedas (goma/acero) utilizados en los trenes, la frecuencia de trenes y, más recientemente, la presencia o ausencia de sistemas de puertas en el andén. Otras fuentes de emisiones de PM que afectan los niveles en el interior del metro son:

  1. La abrasión mecánica de carril / rueda y frenos y de la catenaria.
  2. La resuspensión de material causada por la turbulencia del aire en las estaciones y túneles.
  3. PM emitido durante los trabajos de mantenimiento nocturnos, incluyendo el uso de motores de combustible líquido de tracción, obras de construcción y el polvo de soldadura.
  4. Actividades de limpieza.
  5. La infiltración del aire de la calle, por lo general altamente contaminado por las emisiones urbano (mayormente del tráfico).
  6. Incidentes esporádicos, como inundaciones de túneles con aguas y sedimentos, y los incendios.


Son muy pocos los estudios publicados centrados en cómo reducir los niveles de PM en los sistemas de metro. Una excepción notable es el trabajo realizado por Johansson y Johansson (2003) que evaluó el efecto del lavado de trenes y paredes en los túneles en la reducción de los niveles de PM en el metro de Estocolmo, identificando una disminución de alrededor del 13% en los niveles de PM2.5 en los andenes. Más recientemente, Salma et al. (2007) atribuyeron los relativamente bajos niveles de PM en el metro de Budapest al efecto de lavado de túnel (dos veces al año). Del mismo modo, Branis (2006) también midió bajos niveles de PM10 en el metro de Praga inmediatamente después de trabajos de reconstrucción y una limpieza completa. Muy recientemente, Kim et al. (2012) demostraron que la instalación de puertas en el andén en una estación del metro de Seúl reduce los niveles de PM10 y PM2.5 en torno al 15%. Sistemas de puertas de andén similares ya se han instalado en una serie de sistemas de metro de Estados Unidos, Canadá, Brasil, Japón, Dinamarca, Reino Unido, entre otros, con el fin sobre todo de reducir el número de accidentes, pero también para un control más eficaz de temperatura y ventilación del andén, lo que tiene un enorme impacto en la carga de PM respirado en los andenes (Querol et al., 2012; Moreno et al., 2014; Martins et al., 2015).